Sopa de puerro y papa con aceite de oliva
Cremosa sin crema. Solo buenos ingredientes y 30 minutos. La sopa de invierno que necesitabas.
Introducción
Esta sopa es la versión casera de la vichyssoise — la sopa francesa de puerro y papa que se come fría en verano y caliente en invierno. La nuestra va caliente, con un hilo de aceite de oliva extra virgen al final que le da profundidad y suavidad sin necesitar crema.
El puerro de temporada es el protagonista: su sabor suave y ligeramente dulce le da a la sopa una delicadeza que no tiene ninguna otra cebolla. Y la papa la hace cremosa de forma natural, sin añadir nada más.
Es de esas sopas que parecen elaboradas y pero en realidad se hacen en media hora.
Datos rápidos
Porciones: 4
Tiempo Total: 10 minutos de preparación + 25 minutos de cocción
Dificultad: Muy fácil
Temporada ideal: Invierno
Ingredientes
• 3 puerros medianos (parte blanca y verde claro)
• 4 papas medianas peladas y cortadas en cubos
• 1 litro de caldo de pollo o verduras
• 3-4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
• 1 diente de ajo
• Sal y pimienta blanca
Opcional para servir
• Crutones, cebollín picado o un hilo extra de aceite de oliva
Preparación
1. Lava los puerros y córtalos en rodajas. Saltéalos en una olla con 2 cucharadas de aceite de oliva y el ajo a fuego medio-bajo por 8-10 minutos, revolviendo, hasta que estén blandos y transparentes. No dejes que se doren.
2. Agrega las papas en cubos y el caldo. Lleva a hervor y cocina a fuego medio por 15-18 minutos hasta que las papas estén completamente blandas.
3. Licúa hasta obtener una textura completamente suave y sedosa. Ajusta la consistencia con más caldo si la quieres más ligera.
4. Rectifica sal y pimienta. Sirve en bowls con un hilo generoso de aceite de oliva extra virgen y los acompañamientos que elijas.
Tip Esparraguito
El secreto está en no apurar el sofrito de puerro. A fuego bajo y con paciencia, desarrolla todo su dulzor sin amargarse. Esos 10 minutos hacen toda la diferencia en el sabor final de la sopa.
Variaciones y sugerencias
• Agrega una manzana verde pelada y en cubos junto con las papas para una versión ligeramente dulce y más compleja.
• Un trozo de queso parmesano añadido al caldo le da más profundidad de sabor.
• Puedes servirla fría en verano — se convierte en una vichyssoise clásica.
• Se congela muy bien: prepara el doble y guarda porciones para la semana.
• Acompañada de pan de masa madre tostado es una comida completa.