Sopaipillas de zapallo
Lluvia afuera, sopaipillas adentro. La mejor excusa para meterse a la cocina.
Hay días que piden sopaipillas. Generalmente coinciden con lluvia, frío y tener todo el día por delante. Y es que hay pocas combinaciones tan perfectas como el olor a sopaipilla recién frita llenando la cocina mientras afuera cae el agua.
Esta receta tiene al zapallo como protagonista — ese que en invierno está en su punto justo de dulzor y cremosidad. El zapallo no solo le da el color característico a la masa, sino también una suavidad por dentro que no tiene ninguna sopaipilla sin él.
Se hacen en menos de 40 minutos, con ingredientes que siempre hay en casa, y son perfectas para compartir. Con pebre, con azúcar flor, con chancaca, o simplemente solas y calentitas — no hay forma de equivocarse.
Datos rápidos
Porciones: 6 personas (aprox. 20 sopaipillas)
Tiempo Total: 20 minutos de preparación + 15-20 minutos de cocción
Dificultad: Fácil
Temporada ideal: Invierno (ojalá un día de lluvia ;))
Ingredientes
• 2 tazas de zapallo cocido y molido (zapallo camote queda muy bien)
• 3 tazas de harina
• 1 cucharadita de sal
• 1 cucharadita de polvos de hornear
• 2 cucharadas de manteca o mantequilla
• Aceite para freír (cantidad necesaria)
Para acompañar
• Pebre, azúcar flor o chancaca caliente
Preparación
1. Cocina el zapallo al vapor o en agua hirviendo hasta que esté blando. Escúrrelo bien y aplástalo hasta obtener un puré sin grumos. Deja enfriar un poco.
2. En un bowl grande, mezcla el zapallo molido con la manteca o mantequilla y la sal hasta integrar.
3. Agrega la harina y los polvos de hornear poco a poco, incorporando con las manos hasta formar una masa suave que no se pegue. Si la masa queda muy seca, agrega una cucharada de agua tibia a la vez.
4. Sobre una superficie enharinada, estira la masa hasta que tenga aproximadamente ½ cm de grosor. Corta círculos del tamaño que prefieras (un vaso grande funciona perfecto) y pínchalos con un tenedor en el centro — ese paso es importante para que no se inflen al freír.
5. Calienta abundante aceite en una olla o sartén profunda. Para saber si está a punto, echa un trocito de masa: debe subir rápido a la superficie y dorarse en unos 30 segundos.
6. Fríe las sopaipillas en tandas, sin amontonarlas, hasta que estén doradas por ambos lados (unos 2-3 minutos por lado). Retíralas y déjalas sobre papel absorbente.
Tip Esparraguito
El secreto para que queden crujientes por fuera y suaves por dentro está en el aceite bien caliente. Si el aceite está frío la sopaipilla absorbe la grasa en lugar de dorarse. Y no amases de más, cuanto menos trabajes la masa, más tierna queda!
Opción al horno
Si prefieres una versión más liviana, hornéalas a 180°C durante 15-20 minutos, dándolas vuelta a la mitad del tiempo. Quedan más secas y menos crujientes que las fritas, pero igual de ricas y mucho más livianas.
Variaciones y sugerencias
• Con pebre casero son la combinación clásica que nunca falla. Perfecta además para todas las épocas del año
• Agrega una pizca de comino o merkén a la masa para darle un toque más profundo.
• Se pueden hacer con anticipación y recalentar en horno o sartén seca para que recuperen el crujiente.
• Si sobra masa, guárdala envuelta en el refrigerador hasta el día siguiente.